Jornada de octubre en Proaniplan

1Los mejores domingos, los que paso entre pelos ,patas, picos, alas, orejotas, colas, crines, bigotes, plumas, garras, pezuñas y buenas personas que deciden emplear un poquito de su tiempo libre a dedicarles unas caricias…….
Y es que son la mejor terapia. Que estás de bajón ??? Acércate a cualquier refugio de peludos. Verás como las preocupaciones desaparecen. Ellos te las harán olvidar con sus lametones, sus juegos, sus travesuras, sus ronroneos….. Que estás alegre ??? Pues llévales un poquito de tu alegría también. Ellos te lo agradecerán con el movimiento loco de sus colitas, acurrucándose en tu regazo, dándote sus particulares ” besitos ” llenos de babas, pero totalmente sinceros…..

Hoy he regresado a casa con sentimientos encontrados: Por un lado contenta y esperanzada porque cada vez tenemos más voluntarios jóvenes que apuestan y trabajan por cambiar las cosas. Ellos son nuestra esperanza en que la lucha por los derechos de los ” sin voz ” sigue y no nos van a callar.

Y por otro lado me he venido con el corazón encogido por Lisa. Una abuelita adorable. Grandullona pero totalmente frágil y desvalida a causa de su enfermedad. Te deseo mucha paz,Lisa. Estás muy bién cuidada y eres muy querida. Estáte tranquila,bonita.
Una jornada emotiva también porque hemos puesto nuestro granito de arena para que una parejita muy jóven lleven adelante su proyecto con sus caballos. Ha sido una gran sorpresa para ellos y han caido algunas lágrimillas de agradecimiento. Ojalá consigais hacer realidad vuestro propósito,chicos, seguro que sí !!
Y ahora a cruzar dedos y patas para que todos esos cachorritos adorables encuentren buenas familias y sean queridos como ellos se merecen.
Como siempre: ¡¡ BUÉN TRABAJO,CISNES !!

Cookie Perales

Una vez más, El Cisne Negro voluntarios ha demostrado que es un equipo que se solidariza con los más necesitados (los sin voz), pero esta vez en Proaniplan, un sitio lleno de personas magníficas que hacen posible que decenas de animales tengan una vida más digna.
Una vez allí, hemos barrido, recogido, reordenado, fregado todo tipo de cosas, revisado medicamentos que no estuvieran caducados e incluso hemos acondicionado la valla de la entrada, reforzándola por abajo con cemento para que los perros no se escapen por debajo.
Una vez realizado todo el trabajo hemos comido todos juntos compartiendo la comida, cosas que se hacen en familia jajajaja y para terminar hemos alimentado a los animales de la zona (ovejas, caballos y gallinas) pero no sólo habían esos, también habían gatos y perros, un auténtico paraíso para un amante de los animales.
Sin duda hemos acabado todos contentos por el trabajo realizado, no hay mayor satisfacción que ayudar a los demás. Por eso os invitamos a todos a ayudar y colaborar con lo que cada uno pueda.

Arnau

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