Historias de Voluntarios XIII

EL MEJOR REGALO QUE ME HA HECHO LA VIDA

Como decía Machado:” Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla “……..pues yo, como soy más de campo que las amapolas, la mía son recuerdos de un corral de gallinas, conejos, cerdos, gatos y un mulo que tenía mi padre que le ayudaba en las faenas del campo. Recuerdo que cuando lo veía llegar calle abajo, corría para montarme en él hasta llegar a casa.

Pasó la infancia, llega la juventud…..he sido hija, hermana, esposa y madre…

Después de muchos años y por circunstancias personales, me di cuenta que mi vida no estaba completa y que me quedaba mucho amor por dar. Empecé a barajar la posibilidad de adoptar un perro. Casi por casualidad vi el caso de Cookie. Con nueve semanas, su dueña tenía que deshacerse de ella. Inmediatamente me puse en contacto con ella. Cuando la vi, la cogí y la estreché contra mi pecho y le prometí que cuidaría siempre de ella.

Recuerdo que las tres primeras noches, dormí en el sofá y ella en su camita con su patita cogida de mi mano. Yo intentaba tranquilizarla:”Tranquila, preciosa, aquí estás a salvo y no voy a permitir que te pase nada malo”.

En la primera visita al veterinario, le detectaron un tumor que le habría podido costar la vida. La operamos a la semana siguiente y afortunadamente se recuperó sin problemas.

En mis paseos con Cookie por el parque, conocí a la señora Ana, madre de Clara. Me explicó la labor que hacía su hija en temas de voluntariado. Me puse en contacto con ella y así fue como entré en El Cisne Negro. Aquí he conocido personas extraordinarias, generosas y solidarias que los domingos en vez de quedarse en el sofá rascándose la barriga delante de la tele,se pegan un madrugón y dedican unas horas a los peludos que viven día y noche en una jaula.

Y aquí estoy, colaborando en lo que pueda porque siento que es la manera de agradecerle a la vida el regalo que me ha hecho.

Yo le salvé la vida a Cookie……pero ella me la salvó a mi también. Se cruzó en mi camino en un momento muy duro de la mía y fué quién me dió fuerza para seguir.

Porque cuando he buscado una mano amiga, he encontrado una patita. Porque cuando he derramado una lágrima, ella me la ha secado con un lametón. Porque cuando he estado enferma en la cama, no se ha movido de mi lado ni para comer. Porque es mi primera caricia de la mañana y la última de la noche…..

Porque no concibo mi vida si no es contigo, mi Cookie, preciosa……te quiero más que a mi misma……..

Pues esta ha sido mi historia……….y el siguiente será……….David Morilla….¡¡Te ha tocado,majete…!!

Maria del Pardo más conocida por todos como Cookie!

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