Monthly Archives: febrero 2013

Historias de voluntarios IV

Justo a tiempo antes que termine el último día… Me toca contar la siguiente historia y voy a comenzar contando mi experiencia en este mundo de voluntariado, como muchísima otras personas yo compre a mi Pritty, desconociendo totalmente la realidad que ahora conozco, el abandono, maltrato, criadores sin escrúpulos, el terrible maltrato de los galgos y un larguísimo etcétera.

Hace tiempo tengo una inquietud por el bienestar de los animales y principalmente por los perros, entonces me puse en campaña de ayudar de alguna manera y me acerqué a la Lliga de Animals y Plantes de Barcelona me hice voluntaria y comencé paseando y dándole mimos a los peludos, pero lo que no sabía es que allí iba a conocer a personas maravillosas con muchísimas inquietudes y más ganas aún de ayudar, de dar una mano y pude ver y ser participe del nacimiento del Cisne Negro.

De la mano del Cisne nacieron proyectos como la Web, Facebook, Twitter, ferias y más ferias, visita a los ancianos, campañas, difusión, visitas a protectoras, manifestaciones, alegrías y tristezas pero lo más importante la gran labor que se puede hacer junto a personas comprometidas.

Recuerdo cuando fui por primera vez a Animals sense Sostre junto a Clara y los primeros voluntarios del Cisne, realmente una experiencia inolvidable e importante para mi, desde aquel día no he dejado de ir, para dar y compartir con esos entrañables peludos que aunque están entre rejas con historias tristes en sus almas te reciben contentos moviendo el rabo a toda velocidad esperando una caricia. Como siempre digo es revitalizador estar junto a los peludos.

En mi caso particular hago lo que puedo, mi tiempo es limitado pero trato de estar y ayudar en la medida de mis posibilidades, animo a todos a conocer e involucrarse, siempre hay algo para hacer y siempre hay alguien que necesita tu ayuda.

Un abrazo y el elegido para la siguiente historia es Alex Navarro!!!

Adriana M.

Visita a Tarracosbull

El domingo 24 de febrero los cisnes aterrizaron en tierras de olivos y calçots. Una vez más, estuvimos de suerte y el sol nos acompañó durante toda la jornada en Tarracosbull.

Ayudamos un poco a Jaume, comimos formando un círculo como si fuéramos boys scouts y pudimos disfrutar un poquito de todos los perros a los que Jaume ha brindado una segunda oportunidad, una vida digna. Unos perros según Reales Decretos, Ordenanzas Municipales y todas esas cosas de los llamados PPP. Después de la visita a Tarracosbull, los cisnes vamos a cambiarles las siglas por PPA, Perros Potencialmente Adorables. “Potentes”, como dice Jaume, sin duda, con unos atributos físicos muy concretos y muchas etiquetas injustas de antemano, pero bien enseñados son unos seres cariñosos, dulces y juguetones como los que más; deberíamos aprender a mirarlos como lo hace Jaume, burlando todo lo que representan y quedándonos con lo que significan.

Ayer todos nosotros vimos cómo los trataba y sentimos una gran admiración:

“¡Rubio, ya está bien, tío!” – le dijo a uno de ellos riéndose-, estábamos mirándolo, pero si hubiéramos estado de espaldas a la escena no habríamos sabido si se dirigía a un perro o a alguno de nosotros. Sencillamente genial.

Ése es Jaume, hablándoles de tú a unos perracos enormes y dándonos a todos una lección inolvidable de grandeza y de esfuerzo.

Historias de voluntarios III

Nos cuenta: Judith Rodríguez

Desde mi primer día en una protectora supe que no podría dejar de ir. Salí con un olor extraño, arañazos por medio cuerpo de los impetuosos saludos y una sonrisa enorme. Porque sarna con gusto no pica. Lluvia, frío, calor, tirones, olores, preocupaciones, lágrimas… Por otro lado, lametones, juegos, movimientos de cola, sonrisas (¡sí, sonríen!)… Lo que recibes en el rato que estás con cada peludo compensa cualquier aspecto negativo de la jornada.

Ya que no podemos sacarlos a todos de sus jaulas, intentemos darles todas las atenciones que podamos mientras estén allí. Porque ninguno tiene la culpa de haber acabado detrás de esas rejas que tanto odio ver delante de esas caras en las que los ojos lo dicen todo. Ojalá más personas los visitasen y se dieran cuenta de la tristeza que tienen que sentir a diario y de las consecuencias de la mala cabeza y los pocos escrúpulos de muchas personas. Y esto es extensible a todos los refugios, sean de los animales que sean. Mientras tanto, seguiremos volviendo a por nuestra terapia particular de lametazos.

 

80 perros necesitan ayuda

80 PERROS de una familia que se han quedado sin recursos económicos

“Caso Pontons”

Nos cuenta: Xavi de Olescan

Se encuentran en una casa con una familia que ha ido recogiéndolos a lo largo de los años pero ahora se encuentran desbordados para cuidar tantos animales. La familia que ha ido rescatando perros de caza abandonados.

No queremos juzgar a nadie entrar en discusión, el propósito de la difusión es buscar una solución a este gran problema sin debatir el estado o las condiciones de los animales, hay que buscar soluciones, el problema esta y da igual como o porque simplemente hay que ayudarlos.

Como todas las protectoras vamos justos de dinero y no tenemos medios para poder hacerlo. La situación es urgente hay perras apunto de parir, una mama con 5 cachorros de tamaño mediano que acaba de tenerlos, un perro con un enorme tumor que necesita atención veterinaria YA! y 3 cachorros que necesitan casa de acogida urgente. Hay perros de todos los tamaños.

Por lo que necesitamos ayuda económica para poder castrar, llevarlos al veterinario, etc., etc… Hoy cuando hemos rescatado a Barbara la hemos llevado al veterinario porque tenía accesos y algún pequeño tumor que hay que operar, nuestro veterinario Carlos que le damos las gracias desde aquí ya que ha colaborado con la causa y su trabajo no ha tenido ningún coste.

Animo a los veterinarios que colaboren y que nos ayuden haciendo castraciones, revisiones, poniendo vacunas, todo lo que sea posible para darles a esos animales lo que necesitan. Con un poquito de todos podremos ayudar a muchos.

Resumen jornada voluntarios en ASS – Vallirana10/02

¡Hasta pronto amigos peludos!

Cuatro patas. Cuatro patas que se mueven nerviosas dentro de la jaula cuando nos acercamos. Saltos. Vueltas.
Un rabo. Un rabo que va de un lado para otro sin parar cuando nos ven.
Un cuerpo peludo egoísta solo de caricias y mimos.
Un hocico. Un hocico que ladra y que parece gritar “¡sácame, sácame, sácame!”. Lo oímos todos, lo entendemos todos y a todos nos emociona. “No les hace falta hablar” decimos los voluntarios, ¿pero quién ha dicho que no hablan?.
Y unos ojos. Unos ojos nobles que brillan como estrellitas ante la posibilidad de poder salir un rato, de pasear si quiera diez minutos fuera de su jaula. Agradecimiento antes de ponerles la correa, sincera gratitud de antemano, sin haber salido aún.
Cuatro patas, un cuerpo peludo, un rabo, un hocico, unos ojos y, lo más importante, un almita ahí dentro capaz de sentir y de sufrir. Un almita noble, bondadosa, leal y franca encerrada en una jaula, condenada de manera inmerecida e injusta, esperando una oportunidad. El 10 de febrero, en una nueva jornada del cisne, salieron todas esas almitas a dar un paseo. Todas. “Vamos a recibir un poco de amor” -decía Adriana- y así es: Los peludos de Vallirana nos quieren a todos, crean un vínculo tan estrecho con nosotros que no nos queda más remedio que quererlos y recordarlos cuando la jornada se acaba.

Historias de voluntarios II

Bueno, pues aquí estoy después de recoger el testigo que Laura me pasó para explicar la historia que cada 15 días los voluntarios del Cisne Negro os contaremos.

Ya hace 6/7 años que soy voluntaria en este mundillo animalista. Desde mucho antes me he dedicado a otras cuestiones relacionadas con las solidaridad pero nunca me había atrevido a presentarme en una protectora, a pesar de que desde mucho tiempo atrás tenia ese runrún… finalmente me decidí y ojalá lo hubiese hecho mucho antes.

Podría resumir que el ser voluntaria para mí es vivir siempre en una vorágine de emociones, en ocasionesde alegría y en otras de tristeza por la rabia e impotencia que sientes al constatar que aunque dediques horas de sueño, de vida personal y familiar y te esfuerces al 100%, nunca es suficiente.

Hay que dejar a un lado el tópico de : “no puedo ir porque me sentiré tan mal que querré llevármelos a todos”.

SI, para que engañaros, es verdad, eso nos pasa a todos y más cuando ves esos ojos que te piden que lo saques de la jaula para un paseo, unas caricias… Y cuando la respuesta es tanto el agradecimiento, no te queda más remedio que armarte de valor y volver una y otra vez, sopesando lo que supone tu ayuda.

No solo están las jornadas de voluntario en las protectoras, no nos olvidemos de ese trabajo “invisible”de recogidas de alimentos, medicinas, de concienciar a cuantos te escuchan de que no compren animales, de que los adopten, que esterilicen y un largo etc., entonces te detienes a pensar y compruebas que con ello has contribuido a paliar muchas necesidades de esos pobres animales que no se merecen estar donde están.

OS ANIMO A TODOS A QUE HAGAIS LA PRUEBA Y OS CONVIRTAIS EN VOLUNTARIOS, me lo agradeceréis.

 Clara Carrillo

Voluntaria de El Cisne Negro

Y la próxima historia os la contará Judith ¡