Entrega de Regalos en el Hospital de Mar

Nos cuenta: Esther Cayuela

¿Ves como Papa Noel sí existe?

El pasado viernes, 21 de diciembre, El Cisne Negro colaboró con Alzinnia en la entrega de juguetes para los niños ingresados en el Hospital del Mar. Papá Noel visitó todas las habitaciones sin excepción y les dio regalos a todos los niños. También dejó la sala de juegos de la unidad de pediatría repleta para estos niños y para los que lamentablemente irán ingresando a lo largo del año.

Uno de ellos cuando lo ha visto, tal vez pensando que no pasaría por su cama, gritaba con todas sus fuerzas y toda su inocencia: “Papá Noeeeeel!!!, Papá Noeeeeel!!”. No sabemos cómo se llama, ni cuánto tiempo hace que está ingresado, ni siquiera cuánto tiempo más se va a quedar, pero nos ha regalado un momento de ternura tan grande, que ha conseguido dos segundos de silencio. Silencio celestial que nos ha sacudido al niño que todos llevamos dentro y nos ha obligado a recomponernos el alma.

Hemos conseguido verles sonreír, sorprenderles, hacerles unos instantes sentirse los niños más importantes del mundo. Ver cómo les brillaban los ojos a esos pequeños compensa cualquier esfuerzo por parte nuestra, compensa los nervios de nuestra presidenta cuando la montaña de juguetes era inacabable un día antes y no cabía en el coche, compensa nuestras carreras y nuestros viajes, el enorme trabajo de Alzinnia y la colaboración del propio hospital.

Una madre, con los ojos llenos de lágrimas, le decía a su hijo: “¿ves como Papa Noel sí existe?” Y sí, existe, claro que existe. Gracias a las muestras de solidaridad de todos los que nos han entregado juguetes durante estos días, conseguimos una montaña que superaba con creces cualquier previsión. A todos los que nos han demostrado durante estos días una generosidad sin límite queremos transmitirles el más sincero agradecimiento de todos estos niños y de sus familias. Ver y oír a los padres y madres de estos chiquillos enfermos cuando abríamos las puertas de las habitaciones con Papá Noel al frente, ha pintado nuestra vida de colores indelebles. A todos gracias porque entre todos conseguimos muchos momentos mágicos que nos han llenado de luz.

Gracias niños del Hospital del Mar, muchísimas gracias queridos enanitos, y hasta siempre.

Esther Cayuela

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