La procedencia de los huevos según su etiquetado

La vida de las denominadas gallinas ponedoras empieza en una incubadora en una granja. Los machos, que suponen la mitad de los que nacen, no sirven para el negocio de los huevos y son demasiado pequeños para comerciar con su carne, por lo que los tiran a la basura para asfixiarlos o los echan vivos a unas trituradoras llamadas “picadoras”.
Cuando las hembras están en edad de poner huevos, entre las 16 y 18 semanas, las trasladan a la granja de gallinas, donde vivirán en jaulas apiladas hasta el techo durante toda su vida: es lo que se llama “gallinas de batería” y se estima que constituyen el 80% de las gallinas ponedoras en todo el mundo. Estas jaulas tienen el suelo en desnivel, de forma que el huevo rueda hasta una cinta transportadora camino del siguiente paso de producción. En estos habitáculos, cada animal dispone de una superficie similar a la de medio folio de papel.

En 1940, la producción anual de una gallina era de 134 huevos. Actualmente, la cifra ha ascendido hasta más de 260, fruto de las manipulaciones genéticas y ambientales que se han llevado a cabo para duplicar la producción. Esta puesta intensiva es completamente antinatural. El hacinamiento extremo y las condiciones artificiales generan múltiples problemas, como pueden ser daños, lesiones y cortes en todo el cuerpo; atrofia muscular; deformación de extremidades; osteoporosis y fracturas. Por si esto fuera poco, les cortan un trozo de pico para minimizar los daños que se producen unas a otras al picarse como forma de combatir el estrés.
Estas instalaciones, en las cuales las gallinas no pueden desarrollar su conducta natural, estarán prohibidas en toda la Unión Europea en 2012.

Como consumidores, podemos elegir qué tipo de huevos llevamos a nuestra mesa fijándonos en el código que viene impreso en los mismos.

El código 0 identifica a los huevos de producción ecológica. Las gallinas se crían en libertad y están alimentadas con pienso sin insecticidas y no transgénicos, además de disfrutar de un amplio espacio interior y exterior según el reglamento 2092/91.

El código 1 identifica a los huevos llamados camperos. Las gallinas están alimentadas con pienso tradicional y viven en naves con acceso al exterior.

El código 2 identifica a los huevos de gallinas criadas en suelo. Gallinas alimentadas con pienso tradicional que viven en naves sobre el suelo, sin acceso al exterior.

El código 3 identifica a los huevos de gallinas criadas en jaula, las anteriormente descritas.

En nuestra mano está contribuir, con un simple gesto, a la mejora de la calidad de vida de nuestros animales.

Fuente: Texto extraído de Fundación Altarriba, www.altarriba.org

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